El problema
Es habitual llegar a consulta después de varios tratamientos y con la misma sensación: las cicatrices siguen hundidas.
Una cicatriz de acné no es solo un defecto en la superficie de la piel. Muchas tienen varios componentes a la vez: una depresión, una adherencia que tira de la piel hacia abajo, un borde marcado, un fondo enrojecido o una mancha residual. Si solo se trata uno de ellos, el resto sigue ahí.
Diagnóstico
El diagnóstico es morfológico: miramos la forma de cada cicatriz, cómo se comporta y qué componentes tiene. En una misma cara suelen convivir tipos distintos.
Cicatrices atróficas (hundidas)
- Rolling.
- Boxcar.
- Ice-pick.
Muchas rolling y boxcar profundas están adheridas. Si una cicatriz está adherida, tratar únicamente su superficie puede ser insuficiente.
Otros tipos
- Papulares.
- Anetodérmicas.
- Atróficas en el cuerpo o la espalda.
- Hipertróficas.
- Queloides.
Componentes asociados
- Eritema (rojez).
- Pigmentación (manchas).
Distinguir todo esto es lo que permite decidir qué técnica corrige cada parte del problema y en qué orden.
Qué hacemos
Liberamos las adherencias. Evitamos que vuelvan a formarse. Remodelamos desde dentro y desde fuera.
1. Liberar las adherencias: subcisión
La subcisión separa la cicatriz de los planos profundos a los que está anclada. En HEIRA la hacemos extensa y multinivel: trabajamos en varias direcciones, con disección horizontal, y terminamos con un abanico final para comprobar que la cicatriz ha quedado liberada.
Elegimos el instrumental según la zona y la cicatriz.
2. Remodelar desde la profundidad: endoláser
En casos seleccionados asociamos endoláser a la subcisión. Además de la liberación mecánica, aporta un efecto térmico bajo la piel que favorece la remodelación desde la profundidad. Es la lógica de la técnica conocida como SLASS (subcisión asistida por láser).
3. Mantener la liberación: relleno
Tras la subcisión recomendamos el relleno cuando está indicado: ayuda a mantener separados los planos, reduce el riesgo de que la cicatriz vuelva a adherirse, recupera soporte y rellena las depresiones. No es obligatorio ni se utiliza en todos los pacientes.
- En áreas amplias, y cuando el paciente lo acepta, preferimos la grasa del propio paciente.
- En áreas más pequeñas, o por comodidad, usamos ácido hialurónico.
En sesiones posteriores podemos añadir blanching de cicatrices, relleno focal o bioestimulación.
4. Trabajar la superficie: láser CO₂
El láser CO₂ se aplica en diana: de forma focal y profunda sobre la cicatriz, sobre sus bordes y sobre la piel que la rodea, con varios pases. Después hacemos un resurfacing global con un degradado progresivo para que la zona tratada se integre con el resto de la cara. No tratamos únicamente el fondo de la cicatriz.
Trabajamos con láser CO₂ UltraPulse Alpha.
5. Cicatrices ice-pick
Tienen varias opciones: CO₂ focal profundo, TCA-CROSS, punch o la combinación de TCA y CO₂. Ninguna es superior en todos los casos; elegimos según la cicatriz.
6. El color: eritema y pigmentación
- Eritema: IPL, láser KTP u otro láser vascular y Nd:YAG, según el componente. Puede tratarse aunque todavía haya acné activo.
- Pigmentación: principalmente láser de picosegundos, en modo full beam o fraccionado con LIOB, y ocasionalmente IPL.
Por qué combinamos
Una cicatriz adherida no mejora del todo solo con láser, y una superficie irregular no se corrige solo liberando la adherencia. Cada técnica actúa sobre un componente distinto:
- la subcisión libera la adherencia;
- el endoláser añade remodelación desde la profundidad;
- el relleno, cuando está indicado, mantiene la separación y devuelve soporte;
- el CO₂ remodela la superficie, los bordes y la piel de alrededor;
- los láseres vasculares y de picosegundos tratan el color.
Solo combinamos cuando cada técnica corrige algo diferente.
La ciencia
Cuando una cicatriz está anclada a planos profundos, la adherencia mantiene la depresión aunque la superficie mejore. Por eso el primer paso es mecánico: liberar. Después, el espacio liberado necesita mantenerse para que la cicatriz no vuelva a adherirse, y ese es el papel del relleno.
El láser CO₂ renueva la epidermis y remodela la dermis: activa los fibroblastos y la formación de colágeno nuevo, un proceso que continúa durante meses. Por eso el resultado no se ve el primer día, sino a medida que la piel se remodela.
Cómo es el procedimiento
Nuestro tratamiento signature de cicatrices de acné combina, en el mismo acto, subcisión (con o sin endoláser), láser CO₂ y, cuando está indicado, relleno o grasa. Es nuestra combinación habitual para abordar las adherencias, el soporte y la superficie en una misma sesión, y hacer la máxima intervención útil en una sola recuperación. El diagnóstico determina qué técnicas necesita cada paciente: no es obligatorio utilizarlas todas.
Se realiza en HEIRA Valencia, donde concentramos la subcisión extensa, el endoláser y los tratamientos combinados.
Después:
- esperamos a que la piel se remodele;
- reevaluamos;
- si procede, hacemos una sesión de consolidación más ligera.
Algunos casos necesitan más intervenciones, según los tipos de cicatriz, su extensión y la respuesta al tratamiento.
Recuperación
Al reunir varias técnicas en una sesión, la recuperación se concentra en un único periodo. Recomendamos prever dos semanas para volver a trabajar: cuando han caído las costras y la piel está cerrada, aunque siga rosada. Desde ese momento puedes usar maquillaje o cremas con color siguiendo las indicaciones del equipo. La rojez puede tardar varios meses en desaparecer. Ajustamos estos plazos a la intensidad del láser, la extensión de la subcisión y tu evolución.
La mejoría continúa durante meses mientras la piel se remodela.
Resultados y límites
No prometemos porcentajes universales.
Nuestro compromiso es de medios, total: aplicamos diagnóstico, técnica, tecnología y evidencia para buscar el máximo resultado razonable. La respuesta final depende de la biología de cada paciente.
Si todavía hay acné activo, controlarlo es parte del tratamiento. Tratar pronto la inflamación, el eritema, la textura inicial y las cicatrices tempranas ayuda a prevenir nuevas secuelas, y no siempre hay que esperar a que el acné haya terminado por completo. Lo explicamos en la página de acné.
Riesgos
Ningún procedimiento potente está libre de riesgos. La parte de láser CO₂ comparte las posibles complicaciones del resurfacing:
- infección;
- reactivación del herpes;
- enrojecimiento prolongado;
- hiperpigmentación o hipopigmentación;
- cicatrización anómala o cicatriz hipertrófica.
Tras la subcisión, una cicatriz puede volver a adherirse; por eso, cuando está indicado, recomendamos relleno, y reevaluamos antes de cualquier sesión posterior.
No realizamos un procedimiento si no sabemos prevenir, reconocer y tratar sus posibles complicaciones.
















