El problema
«Sudo tanto que me condiciona el día a día.»
El sudor es un mecanismo de supervivencia: nos permite regular la temperatura. Se activa con el calor, el ejercicio, el estrés, las emociones o la menopausia. Pero cuando es excesivo puede convertirse en un problema: en el trabajo, al dar la mano, con la ropa o en las relaciones sociales. Eso es la hiperhidrosis.
Afecta sobre todo a las palmas de las manos, las plantas de los pies y las axilas, casi siempre de forma simétrica. Cuando empieza en la infancia suele afectar más a manos y pies; cuando empieza después de la pubertad, sobre todo a las axilas. Es frecuente, especialmente en gente joven.
Diagnóstico
En la hiperhidrosis primaria, el estrés y las emociones hiperactivan el sistema nervioso que estimula el sudor. Por eso a veces se habla de hiperhidrosis emocional. Pero hay personas, incluidos niños, que sudan en exceso sin ningún componente emocional; en ellas el centro que regula el sudor parece más sensible, quizá con un componente genético.
En la consulta valoramos:
- qué zonas sudan en exceso y cuánto te afecta;
- desde cuándo, y si es localizada o generalizada;
- si hay algo que haga pensar en una causa médica, que habría que estudiar antes.
Qué hacemos
En HEIRA empezamos por el tratamiento tópico: desodorantes, antitranspirantes o fórmulas magistrales, habitualmente con sales de aluminio.
Cuando no es suficiente, la toxina botulínica es nuestra segunda opción para la hiperhidrosis localizada: microinyecciones en la piel de la zona afectada.
Las demás alternativas se valoran según la zona, la respuesta y la situación de cada paciente:
- Fármacos anticolinérgicos, en crema o por vía oral. Al valorar los orales tenemos en cuenta sus efectos adversos y la exposición acumulada: en adultos mayores se ha encontrado una asociación entre el uso prolongado de algunos anticolinérgicos y un mayor riesgo de demencia.
- Iontoforesis: una corriente eléctrica suave a través del agua, útil sobre todo en manos y pies.
- Dispositivos que eliminan glándulas sudoríparas de la axila.
- Cirugía (simpatectomía), en casos muy seleccionados y por un cirujano torácico.
La toxina botulínica
De todas las opciones, es la que ha demostrado ser más eficaz y segura en las zonas localizadas. El efecto suele durar entre 4 y 6 meses, según la persona.
- Axilas: se tolera muy bien y el efecto es claro. Hay estudios en los que la duración aumenta con tratamientos repetidos, aunque no ocurre en todos los pacientes.
- Manos y pies: es más molesto y puede notarse una debilidad pasajera de algunos movimientos finos de la mano. Te explicamos cómo lo hacemos más llevadero.
- Cuero cabelludo y otras zonas seleccionadas: las valoramos caso a caso.
Valoración y comodidad durante el tratamiento
El tratamiento de la hiperhidrosis forma parte de la actividad de todo nuestro equipo de dermatología. El presupuesto se personaliza tras la valoración de las zonas que se van a tratar. Podemos utilizar crema anestésica para mejorar la tolerancia.
Recuperación
Con la toxina botulínica puedes hacer vida normal el mismo día. El efecto empieza a notarse en los días siguientes.
Resultados y límites
La toxina botulínica reduce mucho el sudor de la zona tratada, pero su efecto es temporal: para mantenerlo hay que repetir el tratamiento. No trata la sudoración generalizada; en ese caso, primero buscamos la causa.
Nos comprometemos con los medios, no con un resultado concreto.
Riesgos
La toxina botulínica es un tratamiento seguro en manos expertas, pero no está libre de efectos adversos. Pueden aparecer pequeños hematomas o molestias en los puntos de inyección. En las manos puede notarse una debilidad pasajera de algunos movimientos finos. Te explicamos los posibles efectos de cada zona antes de empezar.
¿Y el bruxismo?
El bruxismo es apretar o rechinar los dientes, despierto o, sobre todo, dormido. Puede dañar los dientes y causar dolor en la mandíbula, dolor de cabeza o de oído. Se trata con férulas de descarga nocturnas y, especialmente, con toxina botulínica, que relaja el músculo masetero de forma controlada durante unos 6 meses. Es un procedimiento sencillo y prácticamente indoloro.