El problema
Las arrugas profundas, el fotoenvejecimiento, la textura irregular, las manchas dentro de una piel dañada por el sol y la laxitud fina están en la propia piel.
Una arruga profunda no siempre necesita más volumen. A veces necesita una piel nueva.
Diagnóstico
Antes de proponer un resurfacing valoramos qué parte del envejecimiento está en la piel y qué parte depende de otras capas: volumen, párpados, grasa, línea mandibular o cuello. La cara envejece en varios niveles, y no todos se tratan con un láser.
Las zonas que más tratamos son:
- Perioral.
- Periocular.
- Cara completa.
- Cara y cuello.
- Cicatrices focales.
Qué hacemos
El resurfacing no es simplemente pasar un láser. Es una renovación controlada de la piel que diseñamos ajustando:
- profundidad;
- densidad;
- energía;
- modalidad;
- número de pases;
- daño térmico residual;
- tratamiento por zonas.
No usamos los mismos parámetros en toda la cara. Combinamos modalidades profundas en los laterales y en las arrugas profundas con modalidades superficiales, tratamos de forma focal las arrugas que lo necesitan y hacemos un degradado progresivo entre zonas. En pacientes seleccionados, el resurfacing es de campo completo.
Puede ser focal, facial o facial con cuello, con una intensidad suave, intermedia o profunda. No son paquetes cerrados: se ajustan a cada piel.
Trabajamos con láser CO₂ UltraPulse Alpha y AcuPulse.
Por qué combinamos
La cirugía y el láser no compiten. Actúan sobre problemas diferentes.
Cuando el envejecimiento también afecta a los párpados, al volumen o al tercio inferior, el resurfacing de cara y cuello puede combinarse con blefaroplastia, lipofilling, endoláser o miniliposucción de papada. Solo combinamos cuando cada técnica corrige un componente distinto.
La ciencia
El resurfacing elimina y renueva la epidermis y remodela la dermis. Activa los fibroblastos, la formación de colágeno nuevo (neocolagénesis) y de fibras elásticas (neoelastogénesis), y reorganiza la matriz extracelular. Esa remodelación continúa durante meses: se han descrito cambios en la piel que se mantienen hasta 12–18 meses.
Piel dañada por el sol
Existen estudios que muestran que determinados procedimientos de resurfacing en piel con daño solar crónico pueden reducir las queratosis actínicas y los fibroblastos senescentes, restaurar la señalización IGF-1, mejorar la respuesta de la piel frente a la radiación ultravioleta y disminuir la aparición de determinados cánceres de piel queratinocíticos en las zonas tratadas.
No sustituye la fotoprotección, el seguimiento dermatológico ni el tratamiento específico de una lesión sospechosa.
Cómo es el procedimiento
En HEIRA realizamos todos los resurfacing con sedación. El procedimiento se lleva a cabo en el quirófano de HEIRA Valencia, con anestesia local según el plan anestésico. Hacemos fotografía clínica antes del tratamiento y, después, un protocolo de curas y un seguimiento estrecho.
Recuperación
- 7–14 días de recuperación inicial en tratamientos intensos.
- 5–7 días de recuperación inicial en tratamientos más suaves.
- El enrojecimiento puede persistir de 1 a 3 meses.
- La mejoría continúa durante meses.
Para organizar la vuelta al trabajo, recomendamos prever dos semanas. Habitualmente en ese momento han caído las costras y la piel está cerrada, aunque continúe rosada. A partir de ahí puedes usar maquillaje o cremas con color siguiendo las indicaciones del equipo. La desaparición de la rojez lleva más tiempo y puede prolongarse varios meses.
Estos tiempos varían según la intensidad, las zonas tratadas y la respuesta individual; concretamos tu recuperación en la valoración.
Resultados y límites
El resultado debe verse. El tratamiento no.
Buscamos un cambio visible y natural, sin modificar tus rasgos. El resultado máximo puede tardar entre 6 y 18 meses en verse. Nos comprometemos con los medios, no con un resultado concreto.
Si el problema principal está en otra capa (exceso de piel en los párpados, pérdida de volumen o laxitud del cuello), el resurfacing por sí solo no lo corrige, y te lo explicaremos en la valoración.
Riesgos
Ningún procedimiento potente está libre de riesgos. Las complicaciones posibles del resurfacing son:
- infección;
- reactivación del herpes;
- enrojecimiento prolongado;
- hiperpigmentación o hipopigmentación;
- cicatrización anómala o cicatriz hipertrófica;
- ectropión en tratamientos perioculares intensos.
Cuando está indicada, pautamos profilaxis antiviral. Tras el tratamiento realizamos un seguimiento estrecho para detectar a tiempo cualquier complicación e iniciar su tratamiento de forma precoz. No realizamos un procedimiento si no sabemos prevenir, reconocer y tratar sus posibles complicaciones.































