El problema
«Me sobra piel, tengo bolsas y parezco cansado. Pero no quiero que me cambien la mirada.»
La mirada no envejece por un único motivo. En el párpado superior puede sobrar piel, pero también puede haber una bolsa de grasa en la parte interna, un párpado hundido por pérdida de volumen o una ceja que ha descendido. En el párpado inferior aparecen bolsas, laxitud, surco lagrimal, arrugas y pérdida de volumen en la mejilla. Y el ángulo externo del ojo, el canto, también puede cambiar de posición.
Por eso quitar piel no siempre es la respuesta. A veces sobra; otras veces falta volumen o soporte.
Diagnóstico
Antes de proponer una blefaroplastia valoramos cada elemento por separado.
Párpado superior
- Exceso de piel.
- Bolsa de grasa medial.
- Pérdida de volumen o párpado hundido.
- Pérdida de la grasa que hay bajo la ceja (ROOF).
- Descenso de la glándula lagrimal.
- Descenso de la ceja.
Canto
- Posición del canto.
- Inclinación negativa (el ángulo externo del ojo queda más bajo).
- Laxitud del canto.
Párpado inferior
- Bolsas.
- Laxitud.
- Surco lagrimal.
- Calidad de la piel y arrugas.
- Pérdida de volumen de la mejilla.
- Soporte del músculo orbicular.
Con este análisis decidimos qué necesita cirugía, qué se trata mejor con láser o con grasa, y qué conviene no tocar.
Qué hacemos
No resecamos tejido de forma indiscriminada. Conservamos, redistribuimos o reponemos volumen cuando hace falta.
Según el diagnóstico, el plan puede incluir:
- Blefaroplastia superior.
- Blefaroplastia inferior por vía transconjuntival o, cuando corresponde, transcutánea.
- Tratamiento o transposición de las bolsas.
- Cantopexia y, en casos seleccionados, cantopexia dinámica.
- Técnicas de suspensión, como la Three Vector Suspension.
- Lipofilling en el párpado superior, el surco lagrimal o la transición entre párpado y mejilla.
- Láser CO₂ periocular.
Láser CO₂ periocular
Lo usamos con frecuencia, solo o junto a la cirugía. Sus objetivos son:
- mejorar las arrugas y la textura;
- retraer y tensar la piel;
- homogeneizar el aspecto de la zona;
- reducir la necesidad de quitar piel con cirugía.
Puedes leer más sobre el láser en resurfacing con láser CO₂.
Por qué combinamos
La cirugía y el láser no compiten. Actúan sobre problemas diferentes.
La blefaroplastia corrige lo que sobra; el CO₂ trabaja la calidad de la piel; el lipofilling repone volumen donde se ha perdido. Cuando el envejecimiento afecta también al resto de la cara, la blefaroplastia puede formar parte de un plan más amplio con resurfacing de cara y cuello, lipofilling, endoláser o miniliposucción de papada.
Solo combinamos cuando cada técnica corrige un componente distinto. La combinación adecuada, en la cantidad adecuada.
Cómo es el procedimiento
La blefaroplastia se realiza en HEIRA Valencia, donde concentramos el quirófano, la sedación cuando está indicada y el seguimiento postoperatorio. Cuando tratamos la zona periocular con láser, protegemos los ojos con protectores oculares metálicos.
Recuperación
Como orientación, la recuperación inicial es de 7 a 14 días en los tratamientos más intensos y de 5 a 7 días en los más suaves. Los tiempos dependen de las técnicas, las zonas tratadas y la respuesta de cada persona; te los concretamos en la valoración, antes de decidir.
Cuando el plan incluye láser CO₂ periocular, el enrojecimiento puede persistir de 1 a 3 meses. Después del tratamiento hacemos un seguimiento postoperatorio en Valencia.
Resultados y límites
El resultado debe verse. El tratamiento no.
Buscamos una mirada natural y descansada. No buscamos crear unos ojos diferentes ni un efecto «foxy eye» artificial. Nos comprometemos con los medios, no con un resultado concreto.
No todo se resuelve en el párpado. Si parte del cambio está en la ceja, en el volumen o en la calidad de la piel, quitar piel por sí solo no lo corrige, y te lo diremos en la valoración.
Riesgos
Toda cirugía y todo tratamiento con láser tienen riesgos, y te los explicamos según la técnica que necesites.
Cuando el plan incluye CO₂ periocular, las complicaciones posibles son:
- infección;
- reactivación del herpes;
- enrojecimiento prolongado;
- hiperpigmentación o hipopigmentación;
- cicatrización anómala;
- ectropión en tratamientos perioculares intensos.
No realizamos un procedimiento si no sabemos prevenir, reconocer y tratar sus posibles complicaciones.
