Hiperhidrosis y bruxismo

¿Qué es la hiperhidrosis?

El sudor es un mecanismo de supervivencia muy desarrollado en los seres humanos, nos permite regular la temperatura para mantenerla constante mediante la pérdida de calor por evaporación. Además de en entorno de temperatura elevada, se activa fisiológicamente en la menopausia, con el estrés, el ejercicio, las emociones, y en general las reacciones que incrementen la temperatura corporal. Sin embargo, hoy en día con el estilo de vida moderno y las relaciones sociales, el exceso de sudor, sea primario o sea secundario a ser una persona emotiva o estresada, puede suponer un problema. Nos referimos entonces a hiperhidrosis, como el exceso de sudor.

Por eso, en ocasiones, nos referimos a la hiperhidrosis primaria o esencial como hiperhidrosis emocional. No hay una explicación sencilla que explique todo el proceso, pero sí se sabe que dicho estrés o emociones provocan una hiperactivación del sistema nervioso simpático que estimula la producción de sudor. Sin embargo, sabemos que hay personas, incluyendo niños, que en ausencia de un componente emocional o estresor también generan una producción excesiva de sudor, en estos casos se suele deber a una mayor sensibilidad del centro hipotalámico del control del sudor, que pudiera tener un componente genético asociado.

La hiperhidrosis ocurre principalmente en palmas de las manos, plantas de los pis y axilas, casi siempre afectando de forma simétrica en estas regiones. En el caso de la hiperhidrosis infantil suele afectar más frecuentemente a palmas y plantas, mientras que cuando se inicia después de la pubertad, suele afectar predominantemente a las axilas.

Se estima que la hiperhidrosis afecta al 2.8 (1-4.5%) de la población, y que es más frecuente en gente joven (o tal vez y también, consulten más por ello).

¿Cómo se
trata?

Aquí es donde está el problema. Yo siempre les explico a mis pacientes las opciones terapéuticas disponibles de acuerdo con la evidencia científica. Es un campo en el que se está avanzando en los últimos rasgos.

Para ser breve, ya explicaremos en otro post los tratamientos con más detalle, la escalera terapéutica sería la siguiente: tratamiento tópico con desodorantes, antitranspirantes o fórmulas magistrales (normalmente basadas en cloruro de aluminio); glicopirrolato tópico; pastillas de oxibutinina (aquí hay cierta controversia con los efectos adversos), iontoforesis; toxina botulínica (bótox); iontoforeses (corriente eléctrica a través de agua); dispositivos de eliminación de glándulas (desde hace unos años están en boga los que emiten microondas); cirugía de clipaje o simpatectomía.

De todos ellos, el tratamiento que se ha demostrado más eficaz y seguro, sin efectos secundarios reseñables, es la toxina botulínica, que se aplica mediante microinyecciones cutáneas. Es útil tanto para la hiperhidrosis de manos, pies, cuero cabelludo y axilas. Precisamente en las axilas es donde yo mismo lo llevo, se tolera excelente y la eficacia es manifiesta. Dura de 4-6 meses (según la persona), tanto más cuanto más veces se haga uno el tratamiento.

Bruxismo

El bruxismo es lo que ocurre cuando una persona rechina, aprieta o cruje los dientes; puede darse cuando se está despierto o dormido. Si bien, el nocturno es el más estudiado y frecuente. Puede causar lesiones dentales permanentes, dolor molesto en la mandíbula, dolores de cabeza o dolor de oído.

Su tratamiento se basa en férulas de descarga nocturnas, y especialmente en toxina botulínica. Con ello, se relaja el músculo masetero de forma controlada y con una duración de unos 6 meses aproximadamente. Resulta muy agradecido y reconfortante, siendo un procedimiento sencillo y prácticamente indoloro.